Like a star defying time, the actress Sophia Loren turns 92 today, crowned as the last great diva of Italian cinema and one of the last survivors of Hollywood’s Golden Age. The star of films such as Two Women or Marriage Italian Style remains today a symbol of elegance and a sense of humor. “I think of everything except death,” she replied with a laugh in an interview with the Italian newspaper La Repubblica when she turned 90.
Sophia Loren is more than a movie star; she is a cultural icon whose personal story has become inseparable from the Golden Age of cinema. With her unmistakable beauty and imposing presence, she redefined what it meant to be an international star. Born as Sofia Costanza Brigida Villani Scicolone on September 20, 1934 in Rome, her trajectory from a war-marked childhood to Hollywood stardom is pure cinematic legend. Her life reflects the themes of many of her best films: hardship, survival, transformation, and love.
Sophia Loren’s childhood was far from glamour. Raised by a single mother, Romilda Villani, in the port city of Pozzuoli, near Naples, she grew up amid the devastation of World War II. The bombardments forced her family to shelter in bunkers, and food was so scarce that the actress would describe herself years later as a fragile and undernourished girl. “I was as thin as a stick”, she would recall years later of the woman who would become a global symbol of voluptuous beauty.
Despite the difficulties, her mother encouraged the young Sophia to dream. When she entered a beauty contest at just 14 years old, she did not win, but that changed her life. She drew the attention of Carlo Ponti, a film producer twenty years her senior, who recognized in the young woman something uncommon: a mix of fragility and passion. Ponti would become her mentor, her husband, and her unyielding support throughout her life. Throughout her long career, Sophia Loren opened fundamental gaps in Hollywood’s glass ceiling, both as a woman and as a foreigner in the industry.
Sophia Loren in Three Iconic Anecdotes
For decades, Sophia Loren has been credited with this famous line: “Everything you see I owe to spaghetti.” However, the actress herself confessed years later that she had never uttered those words. It was actually a brilliant quip from an advertising creative. But despite it not being her phrase, her real love for cooking in general and pasta in particular is immense. And her favorite dish is spaghetti with ragù.
Sophia Loren, la diva eterna del cine italiano.
Otra anécdota de película ocurrió cuando fue nominada al Oscar a Mejor Actriz por Two Women, haciendo historia como la primera de habla no inglesa en lograrlo. La italiana estaba tan nerviosa que decidió no viajar a Los Ángeles. Se quedó en su casa de Roma convencida de que perdería la estatuilla dorada. A las seis de la mañana, sonó el teléfono: era Gregory Peck para avisarle que había ganado. Una feliz noticia que recibió mientras estaba en pijama.
En un aspecto poco conocido sobre ella, resulta que Sophia Loren es jugadora competitiva y brillante de Scrabble. Durante el rodaje de The Voyage (1974), pasaba las horas muertas ganándole partidas a Richard Burton, que no podía soportar que la italiana le diera tales palizas intelectuales. Pero años después, ella misma derribó el mito al confesar el secreto de su éxito en el juego de mesa: «Hacía trampas, sí. Me encantaba hacer trampas simplemente porque me divertía».
Our Favorite Sophia Loren Films
Como ya hemos contado, Two Women (1961) fue la película que le valió a Sophia Loren su primer Oscar (ganaría otro honorífico en 1991), por el papel de Cesira, un personaje para el que se inspiró en sus propias experiencias al crecer en una Italia devastada por la guerra. En el rol de una madre viuda que no se detiene ante nada para proteger a su hija de los horrores del conflicto, la pobreza y la contienda, la actriz resulta absolutamente conmovedora y magnética.
En un tono totalmente diferente al de la anterior, el trío de papeles de Sophia Loren en Yesterday, Today and Tomorrow (1963) –en la que interpreta a una ama de casa rica, una acompañante de lujo y una vendedora ambulante– muestra su versatilidad como actriz cómica. Su escena de striptease también es totalmente icónica y resultó muy provocativa para la época.
Cintia (1958) es una encantadora comedia romántica rodeada de auténtico escándalo hollywoodiense. En un principio, estaba previsto que Cary Grant protagonizara esta película junto a su entonces esposa, Betsy Drake (autora del guion), pero la sustituyó por Sophia Loren cuando ambos comenzaron a tener una aventura. Sin embargo, el destino quiso que, a mitad de la producción, Loren y Grant rompieran, lo que provocó una enorme tensión en el plató, que se nota claramente en la pantalla.
Marcello Mastroianni y Sophia Loren en Matrimonio a la italiana.
En Matrimonio a la italiana (1964), que le valió otra nominación al Oscar, interpreta a Filomena Marturano, una bella joven que está sola en el mundo y trabaja en un prostíbulo de Nápoles durante la Segunda Guerra Mundial. Allí conoce a Domenico Soriano, más conocido como Don Mimi, un acomodado burgués que la retira de la profesión y la lleva a vivir a su casa.
Arabesco (1966) es una divertida comedia, muy al estilo de Hitchcock, que adopta el conocido formato del gato y el ratón, con Sophia Loren y Gregory Peck en los papeles principales. Es divertida, sexy y la química entre ellos es palpable. La italiana bordó el papel de mujer fatal, lo que la consolidó como una de las favoritas del público estadounidense y lanzó su carrera en Hollywood.